Diabetes y salud bucal

10 abril, 2003
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La boca constituye la puerta de entrada a nuestro organismo de agentes del exterior. No pensemos sólo en alimentos, sino también en gérmenes, contaminación… El cuerpo humano, a través del sistema inmunitario, lucha por mantenerse libre de infecciones, pero en ocasiones esa barrera defensiva puede fallar.

Como ya sabemos, el diabético presenta una mayor susceptibilidad a las infecciones y una mayor dificultad para conseguir defenderse de ellas. Por tanto, es especialmente importante mantener una meticulosa higiene de la cavidad oral.

En la boca, no sólo existen las piezas dentarias, también se encuentran las encías, la lengua, la mucosa de las mejillas… Cuando dediquemos nuestro tiempo a limpiar nuestra boca, debemos insistir en todas las estructuras que encontramos en su interior, EN TODAS Y CADA UNA DE ELLAS.
Los expertos, durante muchos años, plantearon la posibilidad de que existieran enfermedades específicas del diabético que afectaran a la boca. Hoy sabemos, que tan sólo hay diferencias en cuanto a frecuencia de aparición pero no hay lesiones exclusivas de la Diabetes Mellitus.

BOCA SECA
Un mal control de las cifras de glucosa contribuye a la pérdida de agua del organismo y eso provoca que se genere menos saliva. La saliva lubrica correctamente las encías y la mucosa de la boca, evitando la aparición de heridas y grietas que son puerta de entrada de infecciones. La sequedad permanente de la cavidad oral también puede originar dolor, es lo que los médicos llaman, BOCA QUEMANTE (sensación de ardor en la lengua). La falta de saliva hace que las glándulas que la producen, trabajen a marchas forzadas para intentar generar más, lo que hace que aumenten de tamaño, como los músculos del cuerpo cuando los ejercitas.

CARIES DENTAL
Cuando las capa más superficial del diente, el esmalte, se rompe, penetran gérmenes que van contaminando y rompiendo la pieza, dejando al descubierto los nervios, de ahí que un diente cariado duela con el más mínimo roce. En su parte interna el diente tiene arterias y venas que lo alimentan. Si la infección llega hasta ahí, puede permitir que se propaguen los gérmenes hasta otras zonas de la boca y del resto del cuerpo.

ENFERMEDAD PERIODONTAL
Los dientes se mantiene fijos a la mandíbula gracias a las raíces de los mismos, las encías y los ligamentos que, como el cemento, le pegan fuertemente al hueso. Si los restos de alimento se adhieren al surco de la encía pueden debilitar esos anclajes, por lo que el diente “bailarᔠy tenderá a caerse con el paso del tiempo. Surge lo que los odontólogos llaman “periodontitis”. En la diabetes hay una mayor frecuencia de enfermedad periodontal y una mayor severidad de la misma, que se ha relacionado con la edad, la duración, y el grado de control de la misma; así, a mayor edad, mayor duración y peor control de la glucosa, mayor susceptibilidad.

INFECCIONES POR HONGOS
Los hongos necesitan humedad para crecer y no existe mejor lugar para ellos que la boca. Cuando crecen en exceso suelen dar un aspecto rojizo a la mucosa, originando dolor. También nos podemos encontrar con manchas blancas (como algodón).

INFECCIONES POSTEXTRACCIÓN
Los diabéticos por alteraciones de los vasos sanguíneos, tiene la cicatrización retardada por lo que la herida que queda tras la extracción de una pieza dentaria, permanece más tiempo abierta y puede permitir que los gérmenes penetren hasta el hueso.

ALTERACIONES DEL GUSTO.
Es frecuente en los diabéticos que los alimentos sepan menos o que presenten una constante sensación de gusto metálico. Seguro que la falta de saliva contribuye de forma clara en esta alteración.

PECULIARIDADES DEL TRATAMIENTO DENTAL EN EL DIABÉTICO.

Dolor.
Para evitar el dolor se necesita el uso de anestésicos locales. El dolor y el sangrado son dos características que aparecen ante cualquier manipulación de las piezas dentarias. Para evitar perder sangre, se usan anestésicos que contraen los vasos, lo que impide a la insulina hacer su trabajo.

Estrés.
Puede aumentar las necesidades de insulina.
Mayor riesgo de infecciones.
Retraso en cicatrización de las heridas. Esto obliga a suturar la mayoría de las heridas.

CONSEJOS PARA DIABÉTICOS

¿Cómo puedo saber si mis dientes y encías han sido afectados por la diabetes?
Si tiene uno o más de los siguientes problemas, es posible que la diabetes haya dañado los dientes y encías:

– Encías rojas, doloridas e hinchadas.
– Encías que sangran.
– Encías que se separan de los dientes y éstos parecen ser más largos.
– Dientes flojos o sensibles.
– Mal aliento.
– Su mordida se siente distinta.
– Dentaduras postizas que no le quedan bien.

¿Cómo puedo mantener sanos los dientes y encías?

– Controle las concentraciones de glucosa en la sangre para que estén muy cerca de los límites normales.
– Use seda dental por lo menos una vez al día. La seda dental impide que se acumule placa sobre los dientes. La placa puede endurecerse y crecer debajo de las encías y causar problemas. Utilizando un movimiento de vaivén, pase suavemente la seda dental entre los dientes jalándola de abajo a arriba varias veces.
– Lávese los dientes después de cada comida o bocadillos. Use un cepillo de cerdas suaves. Voltee las cerdas para que toquenla zona donde empieza la encía y cepille suavemente. Use movimientos circulares pequeños. Cepille el frente, la parte de atrás y la parte de arriba de cada diente.
– Si tiene dentadura postiza, manténgala limpia.
Cuando vaya al dentista, pídale que le enseñe la mejor manera de cepillarse los dientes y encías y usar seda dental. Pregúntele cuál es el mejor cepillo y pasta dental para usted.
– Si piensa que tiene problemas de los dientes o encías, llame a su dentista inmediatamente.

Llame al dentista si sus encías están rojas, doloridas o hinchadas; si las encías se están desprendiendo de los dientes; si tiene un diente que le duele y podría estar infectado, o si su dentadura postiza le lastima.

Acuda al dentista dos veces al año para que le revisen los dientes y encías y para que le hagan una limpieza.

Si el dentista le dice que hay algún problema, atiéndase inmediatamente.
Asegúrese de decirle al dentista que usted tiene diabetes. Si usted fuma, hable con su médico para que le diga cómo puede dejar de fumar.

¿Cómo puede el dentista mantener sanos mis dientes y encías?

– Revisando y limpiando sus dientes y encías dos veces al año.
Explicándole la mejor manera de cepillarse los dientes y encías, y de usar seda dental.
– Diciéndole si tiene problemas con los dientes o encías y qué es lo que se puede hacer al especto.
– Asegurándose de que sus dentaduras postizas le queden bien.

Prepárese con anticipación. Algunos medicamentos para la diabetes bajan demasiado las concentraciones de glucosa en la sangre. Cuando las concentraciones de glucosa en la sangre están demasiado bajas, se dice que hay hipoglucemia. Si es así, antes de acudir a su cita, hable con su médico y dentista para que le digan qué debe usted hacer para controlar su glucosa mientras le dan tratamiento dental. Es posible que usted tenga que llevar comida y medicinas para la diabetes al consultorio del dentista.

Es posible que no pueda comer o masticar por unas cuantas horas o días si la boca está dolorida después del tratamiento dental. Para saber cómo modificar su rutina diaria mientras que la boca se le compone, pida a su médico que le diga:
– Cuáles son los alimentos y bebidas que usted debe tomar.
– Cómo debe cambiar sus medicamentos para la diabetes.
– Con qué frecuencia debe medir sus concentraciones de glucosa en sangre.

Dr. Ezequiel Arranz Martínez. Colegiado n.º 42880

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